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Infusión de salvia

infusion de salvia

La Salvia officinalis, también conocida popularmente como Salvia, es una planta que pertenece al género de las Lamiáceas. Se trata de una de las plantas más utilizadas en la historia como tratamiento curativo debido a que cuenta con una gran cantidad de propiedades medicinales y tiene un papel importante a nivel gastronómico.

La salvia debe su nombre a la palabra “salvare” procedente del latín, cuya traducción significa curar, forma a través de la cual se hace referencia a esas propiedades medicinales de las que hablamos. Sus hojas de color verde son muy llamativas y suele tener flores de diversos colores, destacando las de color blanco, rosa y rojo.

Principalmente es una planta originaria de Europa (parte sur), aunque también se cultiva en zonas de Sudamérica y América Central. A lo largo de la historia se han ido encontrando numerosas propiedades curativas de la salvia, considerándose hoy día como uno de los antibióticos naturales más efectivos del mundo.

Los expertos han determinado que la infusión de salvia ofrece muchos beneficios para la mujer, puesto que cuenta con un efecto estrogénico muy potente. Ayuda a aliviar los sofocos y a calmar los síntomas de la menopausia, así como a mejorar los dolores que se presentan durante la menstruación.

También es una planta muy eficiente para abrir el apetito y con propiedades antioxidantes. Se utiliza como tratamiento para mejorar los problemas gastrointestinales e incluso puede tener un efecto relajante.

Las infusiones de salvia siempre se preparan con agua tibia con la intención de mantener todas sus propiedades medicinales. Aunque depende de gustos, hay quienes la condimentan con un edulcorante natural de forma que su sabor se enfatice y sea más delicioso. En este caso, el azúcar o la miel hacen un muy buen trabajo.

¿Cómo preparar un té de salvia?

Ingredientes: 

  • Hojas de salvia (5-6 por cada taza)
  • Agua (250 mililitros)
  • Azúcar o miel (si deseamos darle más sabor)

Pasos: 

  1. Echamos el agua en una olla y esperamos a que comience a hervir.
  2. Añadimos las hojas de salvia y una vez que el agua llegue al punto de ebullición mantenemos la temperatura unos 10 o 15 minutos.
  3. Apagamos el fuego y dejamos que repose la mezcla unos 10 minutos más.
  4. Colamos la infusión y la echamos en una taza para servir.
  5. Endulzamos con un poco de miel o azúcar, siempre al gusto.

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